¿La calle es de los autos o de las casas? Sobre estacionarse en la calle

Una familia tiene 6 autos pero no tiene 6 cocheras en su casa. Una persona llega a su trabajo en auto y su centro de trabajo no tiene estacionamientos o no para todos los empleados. Si la calle es la solución a la necesidad de parqueo, toca preguntarnos ¿de quién es el espacio público?

Luego de la reciente denuncia de una víctima de agresión por el ocupante de una casa en San Isidro (debido a que se estacionó en la calle, a la altura de la casa), hay que dejar en claro que la prepotencia y los ataques a la conductora son evidentes. No se debe permitir que la violencia y la agresión sean tolerados.

Breve vistazo sobre los estacionamientos en la calle

El problema del estacionamiento es algo de lo que se ha tratado en más de una oportunidad aquí, aquí y aquí. Ahora, con este lamentable incidente, desde una perspectiva legal debemos partir de las siguientes reglas:

  1. Está prohibido estacionarse en las veredas y donde las señales lo probaban, es decir, en zona rígida (artículo 215 del Código de Tránsito).
  2. La zona rígida se identifica cuando el sardinel está pintado de color sólido amarillo (numeral 3.2.15. del Manual de Dispositivos de Control del Tránsito Automotor para Calles y Carreteras).
  3. La berma es el espacio contiguo a la pista destinado eventualmente al estacionamiento de vehículos de emergencia y peatones (artículo 2 del Código de Tránsito).
  4. El peatón debe circular por la vereda, berma o franjas laterales (artículo 67 del Código de Tránsito)

Entonces, ¿existe zona rígida en la calle del incidente? Veamos..

Zona exacta del incidente Foto: Google Street View

Se puede ver que existe la línea amarilla de zona rígida. También vemos una tranquera en el medio de la berma. Nos preguntamos, ¿quién la puso?  ¿a quién le corresponde el uso exclusivo y excluyente del espacio público?

A ello viene la segunda pregunta, ¿el auto estaba estacionado en zona rígida? Veamos…

Captura de pantalla del video de la denunciante

No, el auto estaba estacionado en la berma, entre la pista (zona rígida) y la vereda. Aunque, por lo estrecha que es la berma, es posible que el auto estuviese invadiendo la zona rígida. Sin embargo, como ya vimos, la berma esta destinada al uso de los peatones y eventualmente de vehículos de emergencia. No hay que perder de vista que la berma no pertenece ni a los autos ni a las casas que la rodean, la berma es de todos los peatones.

¿Qué está pasando con la ciudad y los problemas que giran en torno al espacio público?

Nuestro Código de Tránsito aún mantiene el enfoque de circulación vehicular, es decir está pensado en el flujo en los autos. La tendencia mundial viene evolucionando hacia regular el desplazamiento de las personas, reduciendo sus efectos negativos, lo que se conoce como movilidad sostenible.

Viendo este problema desde un enfoque de movilidad ¿qué hacemos con viviendas con 6 autos y no con 6 estacionamientos o con las personas que llegan masivamente a sus trabajos en autos? Tenemos dos opciones: o aumentar los espacios para estacionamientos (existen muchas iniciativas referidas al déficit de estacionamiento) o se realizan medidas para desincentivar los viajes en auto (por ello la necesaria y urgente Reforma del Transporte).

La primera opción agudiza el problema, hace que la ciudad colapse. Al aumentar la oferta de estacionamientos, se aumenta la demanda de viajes en auto, lo que genera mayor congestión, contaminación y accidentes. Muchos piensan, equivocadamente, que utilizar un auto es un derecho y no un privilegio.

Hay que tener presente que movilizarse en un auto implica tener un estacionamiento en el punto de partida (por ejemplo, nuestra casa), así como en el punto de destino (por ejemplo, el trabajo). Entonces, si los viajes en auto exceden la capacidad de estacionamientos, se empieza a utilizar el espacio público de manera agresiva, sin compensar a la ciudad por el uso exclusivo que se le da. Fijémonos en el rechazo de pagar por usar la playa de estacionamiento.

Recordemos que la tasa de ocupación de un auto es de 1.6 personas, eso quiere decir que la mayoría de veces un auto es usado por una sola persona. Entonces, si aún existe un grupo de personas que son auto-dependientes, lo ideal sería que el espacio disponible en cada auto, sea utilizado. ¿Se imaginan la cantidad de asientos que se desperdician a diario?

Ante ello, surge la solución llamada carpooling, es decir, compartir un viaje en auto con otras personas.

En el Perú, existen varias alternativas, Súbete PUCP, PusakuyB-Green y recientemente CompartiCar. Respecto a Comparticar, su fundador, el ingeniero de transporte Germán Elera, menciona que se trata de una plataforma que conecta conductores con asientos libres y pasajeros que se dirigen a una misma ruta. En su web pueden informarse cómo funciona y descargar su aplicación para celulares.

Foto: CompartiCar.com

Sería interesante que aquellas empresas, que cuenten con un compromiso con la ciudad, dentro de sus políticas de sostenibilidad, busquen implementar este tipo de soluciones con su red de trabajadores. Este puede ser un pequeño primer paso para frenar la creciente problemática que se genera con el uso de los autos.

Acerca de Peruanos de a pie

Todos somos peatones

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